De vuelta a los snowshoes. Desde el invierno pasado que no los cogía, y ¡ya tocaba!. La semana pasada fuimos a Chester Lake. Unos 10 km con una buena subida empinada como todas las de aquí, me tengo que acostumbrar a ello, cuestión de tiempo, hasta llegar a un lago congelado (obviamente).
Era una explanada abierta rodeada de montañas, todo blanco y negro, ¡precioso!
Alex y Antonio, los máster del universo jaja
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Era una explanada abierta rodeada de montañas, todo blanco y negro, ¡precioso!
Alex y Antonio, los máster del universo jaja
Había una zona con unas pequeñas cuevas, no se apreciaba muy bien porque era todo nieve...
Aquí ya dejábamos el lago detrás. De vuelta a casa empezó a ponerse el tiempo feo y en breve iba a empezar a nevar.
Visión panorámica de la cara oscura de Mount Chester, daban ganas de quedarse ahí todo el día, poner tu tienda y ya... ¿para qué más?




